Publicado por Antonio Mangione
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Aún siendo Argentina un país brutalmente golpeado por su propia historia, sus desencuentros con la realidad o por sus encuentros carnales reiterados con otras realidades. Aún cuando su sistema universitario, se construye sobre la base de la fragmentación y la prebenda en paralelo con el progreso y el desarrollo científico. Es decir aún en estas condiciones desfavorables, mezcladas con logros increíbles y deseables, la Universidad pública argentina, goza de cierto reconocimiento por parte de la ciudadanía.
Sus científicos son reconocidos por una parte de la ciudadanía, quien los pone primeros en credibilidad por ejemplo, antes que los médicos y científicos de instituciones privadas.
Pero este prestigio, es heredado o se construye permanentemente? Son el prestigio y reconocimiento de las universidades nacionales algo construido en un imaginario colectivo, o son generados como consecuencia que el ciudadano frecuentemente puede tocar, ser parte y respirar a las universidades que tienen en su área de influencia?
La Búsqueda y Peligro Ciencia, salieron a la calle, en la Ciudad de San Luis, con el objetivo de generar información preliminar sobre la presencia de la Universidad Nacional de San Luis en la comunidad. Lo hicimos mediante tres preguntas sencillas
- Sabía que desde el 15 al 26 de Junio se celebra la Semana Nacional de la Ciencia y Tecnología en todo el país?
- Si le digo Universidad Nacional de San Luis, viene a su mente el nombre de qué científico/a de esa Universidad?
- Si le digo Universidad Nacional de San Luis, viene a su mente un tema cualquiera que se este investigando y que pueda asociar a esta Universidad?
La primera pregunta se hizo a los fines de no entrar directamente en el tema, pero sondea el grado de conocimiento de un tema muy puntual, que difícilmente se tenga acceso si no es por cartelería o promoción permanente. Normalmente llevada a adelante por las Universidades, sin lugar a dudas para las personas fuera del ámbito universitario.
La segunda y la tercera pregunta, intenta sondear si los nombres de sus científicos y/o los temas de investigación, son vínculos de asociación con la Universidad Nacional de San Luis.
Esta encuesta se realizó, a 200 adultos, no vinculados ni laboralmente, ni como estudiantes, a La UNSL. Solo una era exalumna. Mitad varones y mitad mujeres.
La encuesta posee un error muestral del 6,9% sobre un total de la población estimada de 150.000 y para una proporción de respuestas divididas del 50% por una u otra opción. La encuesta no esta estructurada en edades, ni sector de consumo y por eso es preliminar. Se consultó además cuando respondieron si a la pregunta 2 y 3, que por favor dijeran los nombres o temas que se le venían a la mente. La toma de datos se realizó entre el Miércoles 24 y el viernes 26 de junio del corriente año.
Y que pasó entonces?…
El porcentaje de respuestas positivas fue del 20% o menos.
Los nombres que la gente pudo vincular a la Universidad Nacional de San Luis fueron Plácido Horas, Luis Del Vitto, Elisa Petennati, Marta Moglia, Alberto Puchmuller (ex rector), Daniel Lentini, Luis Odisino, Carlos Costa y Carlos Gardini.
Entre los temas de investigación, surgieron: Plantas de Quijadas, Fósiles, Petróleo, Hidrocarburos, Minerales, Medioambiente, Energía eólica, Energía Solar, Flora y Fauna autóctona

Algunas conclusiones no tan apresuradas
Cuando la Universidad, discute o proclama que necesita acercarse más a la sociedad, no lo hace pensando que en los hechos ya esta cerca de la gente.
Sus autoridades perciben la distancia entre Universidad y sociedad. Para comenzar a trabajar en forma coordinada en este tema es indispensable contar con cierta información de base y la que ofrecemos aquí, es orientativa al respecto.
Este acercamiento la universidad lo intenta con una serie de estrategias a las cuales se les ha depositado un valor superlativo, pero en si mismas. Por un lado doctorados, por otro los proyectos, por otro extensión.
Seria de necios cuestionar la importancia que tienen, la investigación, sus postgrado y la extensión, pero sin estrategias de comunicación y transferencia adecuadas, emanadas de una política comunicacional pensada, consensuada y coherente, se consolida el modelo de Universidad puertas para adentro.
No se le pide a la universidad, no lo hacemos nosotros al menos, que esté atenta y responda inmediatamente a cada demanda de cada uno de los individuos o de la sociedad en su conjunto, en esto existen riesgos. Pero si que al menos contribuya a diseminar información científica, a favorecer la apropiación de esta información por parte de la sociedad y a generar un sentido de pertenencia crítica a la institución.
Sin estrategia comunicacional adecuada y la coordinación de programas de transferencia con objetivos en el corto, mediano y lago plazo, resulta obvio que la imagen, la percepción y el concepto que la gente pueda tener quedará en manos de acciones individuales o de una coyuntura mediática particular. Véase por ejemplo como energía eólica, y otros aspectos de geología (petróleo) inducen a pensar en este sentido. Son todos temas con cobertura mediática constante.
El otro error que comete al menos esta Universidad, es dejar en manos de las Facultades aspectos centrales y medulares, como son la imagen institucional, su proyección es un error tremendo. Fomenta el actual desbalance que existe entre las Facultades, fragmenta la imagen de la Universidad y demora la apropiación de la universidad y del conocimiento que se genera, por parte de la gente.
Las políticas comunicacionales que indudablemente hacen falta, no las generamos personas aisladas, se generan cuando se convocan, generosamente, cabalmente a esta serie de voluntades aisladas, a trabajar en forma coordinada y coherente en un mismo plan, como parte de una política madurada, fuera del simple discurso.
La Universidad Nacional de San Luis, cuenta con recursos humanos valiosísimos, sus indicadores de producción científica son auspiciosos, los resultados de los proyectos de extensión llaman gratamente atención en el resto del país, es la Universidad con mayor cantidad de doctorados acreditados en la región (si esto es un buen indicador) y aporta profesionales bien entrenados, formados y reconocidos al país. Sólo requiere que sus autoridades tomen la decisión de generar políticas comunicacionales, invirtiendo tiempo y fondos para llevarlo adelante.
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